El diaconado como don y servicio para el Ordinariato Militar de Venezuela.

El diaconado como don y servicio para el Ordinariato Militar de Venezuela.

DSCN8477

A vísperas de dar comienzo a un nuevo año litúrgico y por supuesto al tiempo del Adviento, tiempo de preparación para las solemnidades de la Navidad, la Iglesia particular del Ordinariato Militar de Venezuela concedió la Ordenación Diaconal a dos de sus seminaristas: William Manuel Mora, y Jonnathan Olivares Bejarano que, sintiendo el llamado al sacerdocio, recibieron de manos de Monseñor Benito Adán Méndez Bracamonte el Tercer grado del sacerdocio.

DSCN8448

Es importante destacar lo que el Catecismo de la Iglesia Católica nos dice en el #570: “los diáconos participan de una manera especial en la misión y la gracia de Cristo (cf LG 41; AA 16). El sacramento del Orden los marco con un sello (carácter) que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo “diácono”, es decir, el servidor de todos (cf Mc 10,45; Lc 22,27; S. Policarpo, Ep 5,2). Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, proclamar el evangelio y predicar, presidir las exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad (cf LG 29; cf. SC 35,4; AG 16)”.

DSCN8463

Estos dos jóvenes, después de la una larga preparación, y de una madurez integral, finalizados sus estudios filosóficos, y teológicos, estudios que académicamente realizan en el Seminario “Santa Rosa de Lima”, como casa de estudio, pero que la dinámica de sus vidas, es decir las demás dimensiones de la formación sacerdotal: espiritual, humana y pastoral, la llevan efecto en el Seminario “San Juan de Capistrano”, o Escuela de Capellanes, allí se forman como futuros sacerdotes de la Iglesia, pero particularmente a la Iglesia que peregrina en la Fuerza Armada Nacional.

DSCN8465

La celebración de esta hermosa Eucaristía se llevó a efecto en la Parroquia “Santa Rosa de Lima”,  el 02 de diciembre del 2017, en Quebrada Honda – Caracas. Eran las 10:00 am, cuando algunos Capellanes Militares, como por ejemplo el Párroco: Pbro. Mario Segundo Mansilla, párroco del lugar; Mons. Wilfredo Linares, Vicario General del Ordinariato Militar; Pbro. Alexis Sánchez, Rector del Seminario Castrense; el Pbro. Jesús Enrrique Peña Areyano, Vicerrector y Canciller; Pbro. David Roa, Director Académico y de Formación Humana del Seminario, Pbro. Walter Chacón, Pbro. Omar Caicedo y junto con un elenco de sacerdotes pertenecientes al Ordinariato Militar, y otros sacerdotes cercanos, Mons. Benito Adán Méndez Bracamonte daba inicio a este encuentro. Los familiares del Seminarista William Mora, y de Jonnathan Olivares se encontraban acompañándolos en este momento de fe y alegría que regocijaba a todos.

DSCN8468

La Eucaristía en medio de los cantos estuvo llena de mucha emotividad y fe. Los testimonios de los futuros neo – diáconos estuvo a cargo del Pbro. Walter Chacón, quien esbozó sintéticamente en 17 puntos un perfil de quién es el seminarista William Mora, y que con sus palabras y parecer daba veracidad presentándolo al Obispo. El Testimonio del seminarista Jonnathan Olivares estuvo a cargo de Mons. Wilfredo Linares, también con sus palabras lo elogiaba, y daba buen testimonio de este joven que minutos después sería ordenado Diácono junto con William.

DSCN8508

En la homilía, Mons. Benito, Obispo Castrense de Venezuela, daba las palabras de salutación y a su vez agradecimiento a las familias de William y Jonnathan por el regalo que hacían a la Iglesia de Dios y especialmente a la Iglesia que peregrina en la Fuerza Armada Nacional. Fundamentado en las interrogantes que se les hacen a los diáconos para que estén consientes de la elección que se hace, pero también del compromiso que asume delante de Dios y de la Iglesia al asumir este Sacramento. Es importante decir algo, que todos ustedes saben, pero que debemos saber acerca del Sacramento del Orden.

DSCN8510

Es loable saber que, si no tenemos el Orden Sacerdotal en la Iglesia, cómo tenemos bautizados, cómo vamos a tener la Eucaristía, quién celebra la Eucaristía, quién presencia el matrimonio, quién unge a los enfermos. Sin Orden Sacerdotal, quién administra los Sacramentos de la Iglesia. Es de vital importancia para la vida de la Iglesia este sacramento que llamamos Orden sacerdotal, que tiene tres Grados. Primero se recibe el diaconado, después en El Segundo Grado, el presbiterado, el que llamamos el cura, el párroco, y luego el Tercer Grado, la plenitud del sacerdocio que es el episcopado. Y en esos tres grados hay funciones muy particulares. Al inicio de la Eucaristía se nos decía en la monición que es lo que pueden hacer los diáconos en el ejercicio de su ministerio: predican el evangelio, asistir al obispo y los presbíteros en la celebración de la Eucaristía, llevar la comunión a los enfermos, bautizar, presenciar los matrimonios. El diácono NO puede: confesar, ungir a los enfermos, y no puede consagrar en la Eucaristía. El diácono está para servir como Cristo, que no vino a ser servido, sino a servir a todos.

DSCN8436

Si escuchamos bien la Segunda lectura, ella nos dice que las viudas se quejaron ante los Apóstoles que no había quien las atendiera y los Apóstoles, quien en ese momento eran los obispos dijeron: no está bien que nos dediquemos al servicio de las viudas, porque nuestra misión es predicar el Evangelio; vamos a elegir dentro de ustedes a unos varones probados, dignos para que se dediquen al servicio. Eso es lo que significa ser diácono, la diaconía, el servicio. El servicio a Dios a través del rezo de la Liturgia de las Horas que deben ustedes realizar continuamente con fe autentica y sabiendo que nos unimos a toda la Iglesia Orante, pero que todos juntos alabamos, bendecimos y proclamamos la grandeza del Señor. Igualmente, el diácono está para el servicio de la caridad, el servicio en la caridad fraterna: a los necesitados, a los pobres, a los enfermos. El diácono en el ejercicio de su ministerio está al servicio de Dios y de la Iglesia.

DSCN8499

Los diáconos están en el deber de imitar a “San Lorenzo diácono”, que murió en defensa de los bienes de la iglesia, pero bienes que estaban destinados a los pobres y necesitados en Roma. Y ustedes diáconos “transitorios” como lo serán en el ejercicio y en este periodo diaconal deben tratar de imitarlo en esa defensa hacia los más necesitados y en el servicio.

DSCN8553

Cuando hemos decidido por esta vida sacerdotal, por esta opción preferencial de vida, por este estado de vida, lo hemos hecho porque queremos imitar siempre con nuestras vidas el ejemplo de Jesucristo, y eso debe ser algo que debe estar en nuestro corazón, nuestra mente y en nuestro diario actuar. Imitarlo con nuestra vida, nuestras acciones, nuestro comportamiento, nuestra conducta siempre. De nada sirve estudiar teología sacramental, o teología del orden y que nos diga que “somos otro Cristo”, “Alter Cristo”. Debemos identificarnos con aquel que queremos imitar, a quien queremos servir, y a quien queremos proclamar. Una vez que nosotros nos hemos querido identificar con Cristo, por supuesto que queremos conservarlo y acrecentar en nosotros la comunión con el Señor, y la manera para hacerlo es en la lectura y meditación de la Palabra de Dios, en la oración, con el espíritu de comunión, llenarnos de la experiencia de Dios. Nuestras vidas deben ser un signo consagrado de ser “Otro Cristo” durante toda nuestra existencia, esto nos va a ayudar a vivir nuestro ministerio con fe, creer lo que somos, creer lo que celebramos, vivir lo que conmemoramos como dice la misma liturgia de ordenaciones, e imitar al Señor en su humildad.

DSCN8526

También te podría gustar...