AHORRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA



La eficiencia energética se refiere a la cantidad de energía primaria o final consumida para producir una unidad de producto o servicio (doméstico o industrial). Así, el uso racional y eficiente de los recursos energéticos permite generar un producto o consumiendo menos energía y generando niveles inferiores de contaminación.

Cuando encendemos un bombillo, deseamos es una cierta cantidad de luz, esa cantidad de luz puede obtenerse con consumos energéticos muy distintos, ya sea con un bombillo incandescente ordinario o una lámpara fluorescente compacta, en AMBOS casos, el servicio es el mismo, pero el consumo de energía es mayor o menor.

El interés de una sociedad racional debe ser el consumir el mínimo de energía posible para conseguir la satisfacción del máximo de los servicios. Estos servicios son los que proporcionan, dentro de ciertos márgenes, el bienestar material, mientras que el consumo energético supone un costo económico y un factor de generación de impacto ambiental.

Ahorrar energía es muy sencillo y nos permiten preservar los recursos naturales, para ello debemos cumplir las siguientes medidas:

• Aprovechar la luz natural al máximo, durante el día para evitar encender focos en oficinas, pasillos, salones, que pudieran ser iluminados por la luz solar.

• Utilizar bombillos ahorradores: cambiar todos los focos por unos de bajo consumo, estos consumen cuatro veces menos energía y duran hasta diez veces más.

• Cuando trabaje con la computadora de escritorio o Laptop desconéctela por completo cuando termine de utilizarla. Si va hacer una pausa o a la hora de ir a almorzar, cierra la laptop y/o apaga el monitor. De todas formas configúralas en el modo de ahorro de energía.

• Apagar las luces cuando no se estén utilizando o el personal no esté laborando y/o no haya atención al público.

• Apagar los equipos eléctricos cuando no se estén en uso.

• Desconectar los cargadores de los celulares cuando no estén en uso o cuando los celulares hayan sido recargados.

• Desconecte todos los electrodomésticos que no esté ocupando (televisores, proyectores, radios, nevera, cámaras, ventiladores, fax, teléfonos, etc.)